El Daruma es uno de los amuletos más conocidos de Japón, aunque no es un simple amuleto de la suerte sino que es un amuleto para la perseverancia.

Cuando compramos un daruma o nos lo regalan, este tiene los ojos blancos sin pintar. ¿ Qué tenemos que hacer?. Primero le pintaremos un ojo de negro mientras pensamos en un deseo o meta que deseemos alcanzar. Una vez se cumpla el deseo o la meta, le pintaremos al daruma su otro ojo.

Pero no sirve simplemente esperar a que el deseo se cumpla. El daruma nos va a ayudar pero hemos de ser nosotros los que trabajemos cada día para cumplir la meta.

Suele colocarse en un lugar visible donde podamos verlo y cada vez recordar que hemos de seguir trabajando para conseguir nuestros deseos.

La misma forma redondeada del daruma representa la perseverancia: por mucho que lo movamos nunca se cae, es como un tentetieso que siempre vuelve a su posición vertical. Con ello nos recuerda que a pesar de las adversidades que puedan aparecer en el camino, si perseveramos, volveremos a levantarnos y las cosas mejorarán.

Como dice el famoso proverbio japonés: “cae siete veces, levántate ocho” (Nankorobi yaoki)

El daruma está inspirado en Bodidharma (conocido en Japón como Daruma-Daishi), un monje que vivió en los siglos V-VI que introdujo en budismo Zen en China, la meditación zazen y el té verde.

Este monje vivió 9 años meditando en una cueva. Su perseverancia por conseguir la iluminación fue tan grande que sus manos, piernas y el cuerpo cayeron y desaparecieron, sin embargo su espíritu se mantuvo.

El color rojo típico del muñeco daruma se debe a las ropas que llevaba el monje de ese color. Además el rojo en la cultura asiática significa energía y buena salud.

Originalmente eran de madera aunque ahora la mayoría están hechos con washi (como un papel maché).

La ciudad de Takasaki en la prefectura de Gunma es la ciudad donde se producen la mayoría de muñecos daruma (el 80%).

Los días 6 y 7 de enero se celebra un mercado muy famoso dedicado al muñeco daruma: Takasaki Daruma Market.

Además la ciudad cuenta con un museo dedicado al famoso amuleto.