Maneki-Neko es el gato de la suerte japonés.

El gato tiene la patita izquierda levantada, invitando a la gente a entrar en los negocios. En la pata derecha tiene una moneda antigua (koban) símbolo de la buena fortuna y un collar con un cascabel que ahuyenta los malos espíritus. “Maneki” viene del verbo “Maneku” que significa invitar a pasar o saludar y “Neko” significa “gato”.

Una posible traducción sería la de “gato que invita a entrar” o también “gato de bienvenida”.

Según los colores tiene un significado u otro:

Tricolor: fondo blanco con manchas negras y naranjas. Es el más típico y se considera que trae fortuna y también da suerte a los viajeros.

El blanco también es popular y representa la pureza y la felicidad. El negro mantiene alejados a los malos espíritus. El rojo y el rosa atraen la buena suerte en el amor.

 

Los colores dorado y plateado atraen la riqueza y la prosperidad. El verde trae éxitos académicos y buena salud mientras que con el azul se cumplen los sueños.

Cuenta la leyenda que en el siglo XVII (Edo) existía en Tokio un templo semi destruido donde vivían un sacerdote y su gata. Un día que un señor feudal muy rico cazaba cerca del templo, empezó una tormenta muy fuerte y se cobijó debajo de un árbol cercano al templo. Desde allí veía como la gata del sacerdote le hacia señas con la pata insistentemente. El señor se acercó con curiosidad hacia el templo y en ese momento justo cayó un rayo en el árbol y lo arrasó. El señor estaba tan agradecido que ayudó al sacerdote a financiar las reparaciones del templo, que gracias a las mejoras prosperó y el monje y su gata nunca más pasaron hambre.