Una experiencia única en Jara Sushi. Un evento singular: Jara Sushi, François Chartier (sake) y Mantovani Guilherme de Riedel.
El pasado 29 de abril, Jara fue escenario de una experiencia diferente. No se trató solo de un menú degustación, sino de una propuesta creada junto a François Chartier y Riedel alrededor del mundo del sake y las armonías de sabor.



François Chartier, uno de los investigadores gastronómicos más reconocidos del mundo y creador del concepto de las armonías moleculares, lleva años trabajando en Japón junto a la histórica bodega Tanaka Shuzō, donde desarrolla sakes mediante técnicas de blending o coupage, algo poco habitual en este universo. Desde esa mirada, propuso entender el sake desde nuevas perspectivas aromáticas y gastronómicas, buscando matices y conexiones poco convencionales.

Una experiencia única en Jara Sushi…
La experiencia se construyó a través de un menú de 10 pases acompañado de 5 sakes, donde cada elección formaba parte de un conjunto coherente. No se trataba únicamente de maridar, sino de construir una secuencia con sentido y equilibrio.


Uno de los momentos más interesantes de la velada llegó de la mano de Riedel, la histórica firma austríaca especializada en cristalería gastronómica, que celebraba además su 270 aniversario. La idea parece sencilla: cambiar la copa modifica la percepción de una bebida. Pero experimentarlo en directo resulta realmente revelador.
Un mismo sake, servido en distintas copas, mostraba perfiles completamente diferentes: más aromático, más amplio, más fresco o más delicado. La textura, los aromas y la forma en que el sake se expresaba cambiaban de manera evidente con cada recipiente.
Lejos de ser un detalle menor, la experiencia servía para recordar hasta qué punto la gastronomía también depende de la percepción. No solo importa el producto, sino cómo se presenta, cómo se oxigena y cómo llega finalmente al paladar.
Más allá del evento
Lo interesante es que este tipo de propuestas no se perciben como un experimento puntual, sino como una prolongación natural de la filosofía de Jara Sushi: una cocina construida desde el detalle, la coherencia y el respeto por el producto.

Barcelona suma así un espacio donde el sushi se entiende desde la técnica y la sensibilidad, manteniendo una base profundamente japonesa, pero abierta a nuevas miradas y matices.
Y es precisamente ahí donde ocurren experiencias como esta: encuentros que no solo se disfrutan, sino que también invitan a observar, probar y comprender la gastronomía desde otra perspectiva.
En Barcelona hay propuestas japonesas de gran nivel, pero pocas consiguen algo más complejo: construir una secuencia armónica y coherente plato a plato. Eso es lo que ocurre en Jara Sushi, donde el omakase no se limita a una sucesión de cortes impecables, sino que se convierte en una experiencia construida desde el detalle, el ritmo y el equilibrio.
El concepto…
El concepto es el ya conocido omakase, que significa “ponerse en manos del chef”. Pero aquí esa confianza se apoya en una base sólida: producto de altísima calidad, técnica precisa y una atención minuciosa a variables que a menudo pasan desapercibidas, como la temperatura del arroz y del pescado o el equilibrio entre los ingredientes. Son matices sutiles, pero cuando se dominan, marcan la diferencia.


En la barra, Jonathan Jara trabaja con precisión y sensibilidad, construyendo un omakase donde cada pieza tiene sentido dentro de la secuencia. El arroz, las temperaturas, los cortes y los tiempos están cuidadosamente medidos para que el producto se exprese con equilibrio y naturalidad, sin artificios innecesarios.

En sala, Roby Jara dirige el servicio con naturalidad y precisión. Todo fluye con armonía y profesionalidad. Se agradece especialmente que cada plato vaya acompañado de explicaciones precisas y valiosas, aportando contexto y profundidad a cada bocado.

Dirección
Carrer de Pàdua, 108
08006 Barcelona
+34 632 61 53 97







