Taiyaki: el dulce japonés con forma de pez. El taiyaki es uno de los dulces tradicionales más populares de Japón. Se reconoce por su forma de pez y por su relleno de pasta dulce de judías azuki (anko), envuelto en una masa similar a la de un gofre o pancake.

Su nombre proviene de dos palabras japonesas:
– Tai (besugo), un pescado que en Japón se asocia a la prosperidad, la buena suerte.
– Yaki, que significa “asado” o “cocinado a la plancha”.

Por tanto, puede traducirse literalmente como “besugo a la plancha”, aunque en realidad se trata de un dulce que reproduce la forma de este pez como símbolo de buena fortuna.


Origen del taiyaki
El nacimiento del taiyaki se sitúa en 1909 y, aunque existen pocas fuentes históricas concluyentes, su creación se atribuye a la histórica pastelería Naniwaya Sohonten, ubicada en Azabu Juban, Tokio. En aquella época, el besugo (tai) era un pescado caro, asociado a la buena suerte y consumido sobre todo en ocasiones festivas por las clases acomodadas. La pastelería tuvo una idea ingeniosa: crear un dulce con forma de besugo, para que cualquier persona pudiera disfrutar (al menos de manera simbólica) de este alimento tan apreciado. Más de un siglo después de su fundación, Naniwaya Sohonten sigue activa como pastelería y es una referencia histórica en la historia del taiyaki y de la repostería japonesa.

Un dulce sin rituales, cercano y cotidiano
A diferencia de otros wagashi más formales, el taiyaki es un dulce accesible y cotidiano, muy presente en la vida diaria japonesa. Su popularidad se explica por su sencillez y practicidad: además de delicioso, no requiere protocolo, puede comerse caminando y tiene un precio asequible.
Método de elaboración del taiyaki
La masa para elaborar el taiyaki es una masa ligera de harina, similar a la de un pancake o un gofre, que se vierte en moldes metálicos con forma de pez.
En el centro se coloca un relleno generoso de anko (pasta dulce de judías azuki), antes de cerrar el molde y cocinar la pieza por ambas caras hasta lograr un exterior ligeramente crujiente y un interior tierno y jugoso.

En las tiendas tradicionales se emplea el método iccho-yaki, en el que cada taiyaki se cocina de forma individual en moldes de hierro. Este sistema, más lento y exigente que la producción en serie, permite un mayor control de la cocción, una corteza más fina y un relleno más equilibrado, y se considera un sello de calidad en los establecimientos históricos.

Sin embargo, hoy en día lo más habitual es utilizar un sistema de cocción múltiple en moldes compartidos, que permite preparar varios taiyaki al mismo tiempo. Este método es más rápido y eficiente, aunque generalmente se asocia a una elaboración menos artesanal.

Aunque el relleno tradicional es la pasta de judías azuki, en los últimos años han surgido múltiples variantes, entre ellas: crema pastelera, chocolate, matcha, helado…







